Para una buena hidratación corporal debes tener en cuenta el tipo de piel que tienes.
Es fundamental que antes de la aplicación de tu hidratante tu piel este limpia, y que el jabón o gel de baño que hayas utilizado no reseque tu piel, ya que un higienizante de baja calidad, reducirá la efectividad del hidratante que elijas.
Si tienes la piel normal, te recomendamos el uso de la loción corporal, ya que su textura es más ligera y de rápida absorción.
Si tu piel es seca, te aconsejamos aplicar el Soufflé corporal, ya que, gracias a su consistente textura, permitirá hacer un buen deslizamiento del producto, haciendo que la piel vaya absorbiendo todos los activos nutritivos que posee, dejándola suave e hidratada.
El aceite lo recomendamos para pieles secas y muy secas, aplicándolos según tu gusto y disponibilidad de tiempo, ya sea con piel húmeda o seca. Lo ideal es aplicar y esperar unos minutos a que la piel absorba el producto y pueda aprovechar todos los beneficios de sus activos.